Un apoyo vital e imprescindible, una gran ayuda, un gran alivio y una descarga de preocupaciones. Así define José María Lara Medina lo que supone para él el apoyo que viene recibiendo desde la Fundación para la Protección Social de la OMC (FPSOMC). Gracias a la solidaridad de los colegiados médicos socios protectores, el sostén de la Fundación le ha acompañado en su trayectoria formativa, en la que ha obtenido resultados de excelencia. Su expediente académico, el mejor a nivel nacional, le ha valido para ser ganador del Premio Jesús Galán 2019.
- ¿En qué medida habéis sentido este apoyo en vuestros estudios?
Yo calificaría el apoyo financiero y social de la Fundación como vital e imprescindible, no solo en la carrera universitaria sino también en bachillerato. Gracias a sus aportaciones pude elegir la opción educativa que consideraba más adecuada. Echando la vista atrás, diría que sin esa ayuda habría sido difícil poder estudiar en un colegio concertado.
- ¿Cómo vivisteis los años de carrera?, ¿qué pensasteis al poder decir: “Ya soy lo que aspiraba a ser”?
Los años en la universidad fueron complicados en algunos momentos, aunque tuve la suerte de poder estudiar en casa, por lo que estuve arropado por mi familia durante toda la carrera. Creo que hice un gran esfuerzo académico durante la época universitaria para obtener buenas calificaciones. Siempre he sido muy exigente conmigo mismo y la carrera no fue una excepción. Cuando acabas la carrera y echas la vista atrás te das cuenta de que el esfuerzo ha merecido la pena. Yo creo que no hay mayor satisfacción del trabajo bien hecho.
- ¿Consideráis vuestro recorrido académico como una historia de superación?
Bueno, creo que me he encontrado con ciertas adversidades a lo largo de mi trayectoria académica, como muchas personas. No obstante, siempre he intentado priorizar los estudios sobre cualquier otro aspecto de mi vida personal, social o familiar para conseguir unos buenos resultados académicos. Creo que es fundamental aislar cualquier problema que puedas tener para evitar que influya negativamente en tu rendimiento. Estoy muy orgulloso de lo que he conseguido hasta ahora aunque sé que aún me queda bastante camino por recorrer y creo que mi vida estudiantil es un ejemplo de que con esfuerzo propio y con la ayuda de los que te rodean, los objetivos se cumplen.
- Sois hijos de médicos. ¿Qué enseñanzas retenéis de ellos y en qué medida os han llevado a convertiros en el profesional que sois y en vuestra forma de entender vuestra profesión?
Mi madre me ha transmitido muchos valores vinculados a la profesión de médico; como la dedicación, la pasión en el trabajo, la empatía con los demás, la valentía, la generosidad, la constancia. Esos y otros valores me permiten ser la persona que soy actualmente, luchar por mis objetivos y tratar de superarme cada día.
- ¿Cómo animaríais a los colegiados que no son socios protectores de la Fundación para que se convenzan de lo valiosa que sería su aportación?
Les diría que pueden ayudar a muchas personas a lograr sus sueños de dedicarse a lo que le gusta y también brindar a la sociedad la oportunidad de tener grandes médicos, profesores, ingenieros… Hay personas con un gran talento que solo pueden estudiar con ayudas económicas. Gracias al apoyo de la Fundación muchas personas consiguen una educación de calidad que les permite desarrollarse personal y profesionalmente. Les plantearía la siguiente cuestión: ¿Por qué no darle la oportunidad a alguien para demostrar su valor?









