Carmen Gil de la Haza. Presidenta Asociación MUSEKE
Querida Familia, socios, y amigos de MUSEKE.
Apenas hace unas horas de nuestra vuelta de Rwanda,después de un largo día de viaje, nuestra llegada a España, la bienvenida de hijos y nietos y ahora, aquí en este amanecer tan distinto me siento a contaros cómo ha sido nuestro viaje ya que apenas hemos tenido tiempo de hacerlo desde allí.
Hoy echo de menos ese caminar al amanecer, seis treinta-siete de la mañana, ese esplendor de la vegetación dándonos los buenos días, esos niños cruzando los brazos para cobijarse del frio ,esas miradas de admiración y cariño puestas en los ¨¨Musungus´¨¨, los blancos …tantas cosas que se echan de menos cuando llegamos a España….
trabajar en MUSEKE, vivir Africa ,es algo que no se puede explicar, hay que vivirlo.
Este año nos ha acompañado en nuestro viaje de voluntariado mi nieta mayor; Marta, hacía años que no venía ningún miembro de mi familia, yo iba, sin que nadie supiera, nerviosa , inquieta,le gustará?, al llegar a Rwanda y presentarla como mi UMUSUKURU, mi nieta, todos la cogian, abrazaban, vovian a abrazarla ,ha sido tan bonito ver a mi nieta allí que ahora recordandolo se me humedecen los ojos, le dije:
Marta me has hecho un bonito regalo viniendo a conocer MUSEKE en vivo y ella me respondió que el regalo se lo había hecho yo a ella al llevarla y ver la obra de MUSEKE , ella ha crecido con MUSEKE pero verlo en vivo y directo es otra cosa.
Hemos estado siete voluntarios unos or primera vez y otros repitiendo del año pasado y realmente hacemos un Gran equipo.
Otro GRan trabajo que hemos hecho este año ha sido el Centro de día para niños con parálisis cerebral UMUTIMA, coran, ha sido un trabajo duro por la cantidad de gente con este problema que hay en nuestra zona, bueno en Africa en general, y tenerles que decir a muchos que no podían entrar ha sido doloroso ya que hemos empezado con pocos niños y poco a poco iremos aumentandolo cuando tengamos más experiencia.
Hemos hecho las instalaciones apropiadas para ellos, que estén en un lugar seguro, limpio y bonito, integrarlos con nuestros niños ya que ellos ya son también de Museke,el acogimiento por parte de los niños que ya llevan tiempo en Museke y la llegada de estos otros, en sus carros de ruedas, algo desconocido para ellos,allí todos paseandolos y acogiendolos como sus hermanos,ha sido algo precioso.
Bueno, también ha habido días de bajones, no todo ha sido alegría, hacerles ver a las familias de estos niños lo que queremos conseguir con este centro nos va a costar años pero seguro que con paciencia por nuestra parte lo conseguiremos.
Todos los años miramos las notas de los mayores y siempre invitamos a muchos a abandonar nuestro centro, pues bien, este año no hemos echado a ninguno ya que todos van adelante con sus estudios. esto para nosotros es una alegría, ver que nuestro trabajo va entendiéndose, la única forma de salir de la pobreza es la FORMACION.
Nuestro último trabajo, a unas horas antes de partir, fuimos a dejar a dos de nuestras niñas, pequeñitas, con una mujer que las ha acogido, las llevamos y pudimos ver la casa donde iban a vivir, también nos acompañaba su padre que con gran dolor reconoció su imposibilidad de cuidarlas,las niñas quedaron contentas y con sus manitas pequeñas, sus miradas espectante nos decían adiós y nosotras llorando nos despedíamos de ellas y también de todo el trabajo realizado pensando siempre en volver.
Os damos las gracias a todos por pertenecer a esta familia, sin socios y padrinos no podríamos hacer este bonito proyecto.
Animad a amigos y familia a estar a nuestro lado para seguir dando una vida digna a tantos niños de Rwanda.
Un fuerte abrazo y mil gracias.


















