Antonio Ares Camerino
“Se negaba a reconocerlo, pero era un hipocondríaco de libro, de ese manual donde aparecen todas las manías. Desde que tenía uso de razón, toda la conversación que versara en torno a enfermedades o síntomas le quitaba el sueño durante varias noches. Había sufrido virtualmente todo un compendio de enfermedades figuradas. Si se hablaba de lunares, pensaban indefectiblemente en el melanoma. Si el tema era el estreñimiento de solo dos días, el cáncer colorrectal se fijaba en su mente. Un simple catarro era una neumonía mortal en cuestión de días. Un dolor en la parrilla costal no podía ser un tema osteomuscular, seguro que el infarto de miocardio estaba acechando, tenía los días contados. Así transcurrían sus días, con una mala salud de hierro. Su móvil era un compendio de APPs de Salud. ¡Qué comer! ¡Cuánto ejercicio hacer todos los días! ¡Cuántas horas dormir! ¡Cómo relajarte bien! ¡Cómo gestionar tus relaciones personales y sociales! Era hipocondríaco, pero sabía muy bien como cuidarse”.
Cada 24 de julio, se celebra el Día Internacional del Autocuidado, una fecha impulsada para fomentar la responsabilidad individual sobre nuestra salud física y mental. En un contexto en el que el estrés, el agotamiento emocional y los estilos de vida poco saludables son cada vez más frecuentes, detenernos a reflexionar sobre cómo nos cuidamos a nosotros mismos es más necesario que nunca. Esta jornada no solo invita a adoptar hábitos saludables, sino también a desarrollar una actitud más compasiva hacia uno mismo.
El Día Mundial del Autocuidado fue creado en 2011 por la Federación Global del Autocuidado (GSCF), se conmemora cada año, el 24 de julio, para concienciar a toda la sociedad de la importancia de cuidar de la salud las 24 horas del día y los 7 días de la semana.
No hay que confundir los autocuidados con la automedicación.
El autocuidado es el cuidado referenciado a uno mismo, es decir, es fortalecer y cultivar la salud mental, física, emocional para cuidar y prevenir cualquier tipo de enfermedad o malestar mental o físico.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el autocuidado se define como “la capacidad de las personas, familias y comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y hacer frente a enfermedades y discapacidades con o sin el apoyo de un proveedor de atención médica”.
No hay que confundir los autocuidados con la automedicación. No hay que comparar los autocuidados con la excesiva preocupación, casi siempre desmesurada, por signos y síntomas banales que muchas veces son el colapso de los servicios sanitarios. Autocuidarse implica un conocimiento de nuestro cuerpo, de nuestras capacidades y de nuestra resiliencia ante las eventualidades de la vida diaria. Autocuidarse nos obliga a responder con las obligaciones y deberes y ser conscientes con los derechos y exigencias que nos otorgan los sistemas sanitarios, tanto públicos como privados. Autocuidarse es informarse en fuentes fiables, basadas en la credibilidad que les da la evidencia científica. Autocuidarse es no seguir los consejos fraudulentos y las barbaridades que inunda las redes sociales impulsadas por influencers carentes de fundamentos científicos. Autocuidarse es seguir a rajatabla los consejos y recomendaciones que recibimos de los profesionales sanitarios. Autocuidarse es no confundir lo urgente con lo importante.
Desde la salud pública, el autocuidado es visto como una forma útil de ayudar a prevenir, mantener y manejar muchos problemas de salud. De sus beneficios, se pueden destacar:
Ayuda a tener una calidad de vida mejor y mejora también el estado de ánimo.
Hace que la gente no tenga que ir muchas veces a consulta por enfermedades comunes.
Da apoyo para sobrellevar enfermedades crónicas.
Ayuda a llevar conductas que dan mayor esperanza de vida.
El autocuidado es para el cuerpo y para la mente. No solo consiste en seguir una dieta sana o hacer actividad física. En descansar lo necesario, o en saber decir que no y en cuidar la salud emocional, también consiste en una actitud positiva ante la vida, en disfrutar de lo que ella te ofrece.
Palabras como hábitos saludables, calidad de vida, esperanza de vida, estado de ánimo, enfermedades crónicas, dieta sana, mayor esperanza de vida, actividad física y enfermedades comunes son importantes cuando se habla de autocuidado desde la salud pública.
¡Cuida lo que más te importa, y de paso a las personas que más quieres!
BIBLIOGRAFÍA
https://www.remitly.com/blog/es/cultura-y-estilo-de-vida/dia-internacional-autocuidado









