Retener las perlas con las manos titubeantes; en la derecha, el hilo ensartado en una aguja, no muy gruesa para no resquebrajar la oscura fragilidad de la piedra. En la izquierda, el agujero estremeciéndose entre el resplandor plateado. Y el cuidado del niño que siempre intenta, con todas sus fuerzas, la perfección de la gesta… para acabar como torpes aprendices de costureras sorbiendo la sangre del dedo índice con los labios en forma de beso.
Calidad competitiva y cálida convivencia en el IX Torneo de Pádel del COMCADIZ
La novena edición del campeonato de pádel del Colegio de Médicos (COMCADIZ) se disputó este sábado en las instalaciones de...
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