Retener las perlas con las manos titubeantes; en la derecha, el hilo ensartado en una aguja, no muy gruesa para no resquebrajar la oscura fragilidad de la piedra. En la izquierda, el agujero estremeciéndose entre el resplandor plateado. Y el cuidado del niño que siempre intenta, con todas sus fuerzas, la perfección de la gesta… para acabar como torpes aprendices de costureras sorbiendo la sangre del dedo índice con los labios en forma de beso.
El Club de Lectura del COMCADIZ participó en la Feria del Libro de Cádiz
El Club de Lectura del Colegio de Médicos de Cádiz (COMCADIZ) fue invitado a participar en la 41ª Feria del...
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