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Tertulia conmigo solo

Una vez más: el consentimiento informado puede condenar o librar al médico

El otro día vi a un amigo bajando una escalera mientras contestaba un wasapp. Inmediatamente le advertí del riesgo que estaba corriendo de que iba a terminar de bajar las escaleras rodando. Pues lo mismo estoy viendo que va a pasar a algunos colegiados, por seguir sin hacer caso a la obligación de cumplimentar el documento de consentimiento informado antes de intervenciones quirúrgicas, actuaciones invasoras o procedimientos que suponen riesgos.

La cuestión viene porque acaban de encargarme la defensa de un colegiado que fue a realizar una punción lumbar, pidió el documento de consentimiento informado que existe en el servicio, se le facilitó y lo rellenó, haciendo que lo viera y firmara un familiar del paciente. Hasta aquí todo bien. El problema es que el paciente al que se le hizo la punción falleció, y ahora es cuando se ha examinado el documento en cuestión.

La cosa es para llorar. Por lo visto el referido documento se ha utilizado en repetidas ocasiones por lo que ha sido fotocopiado múltiples veces. Pero quien la hizo solo fotocopió el anverso, sin apercibirse que al pie del mismo hay una nota que dice:

“IMPORTANTE: antes de firmar este documento, por favor, lea la información impresa en el reverso de esta hoja”.

Y el reverso estaba completamente en blanco.

Se da la circunstancia de que los forenses se están poniendo muy picajosos con ese tema, de forma que incluso me ha llegado ya un informe de otro asunto, en el que, al responder a la pregunta de si el paciente fue convenientemente informado del acto médico, de sus beneficios, de los riesgos, etc., tanto de la cirugía como de la anestesia, considera que estaba perfectamente hecho al utilizar documentos protocolizados según la Orden de 8de julio de 2009 (BOJA nº 152, de fecha 6 de agosto) por la que se dictan instrucciones a los Centros del Sistema Sanitario Público de Andalucía.

Y es muy sencillo cumplir los requisitos y librarse de un buen problema. Solo hay que disponer de un ordenador con acceso a Internet y una impresora con papel para poder resolver la cuestión.

Y la semana que viene, más.

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