Opinión

Multiculturales

José Arturo Visedo Manzanares

Dicen que hubo un tiempo en que las tres comunidades religiosas, judía, cristiana y musulmana, compartían territorio en España en armonía, aunque como veremos, compartir, lo que se dice compartir, sólo compartían el cielo sobre sus cabezas.

Toledo desde el Cigarral de Infantes. Arturo Visedo

Período Pre Romano:

La presencia de los judíos en nuestra península tiene un comienzo incierto, siendo los propios hebreos peninsulares quienes aseguran que sus antepasados llegaron con las expediciones comerciales de fenicios y griegos, S VIII a.C., para hacer ver que no tomaron parte en la crucifixión y muerte de Jesús.

Período Romano:

Su presencia en la Hispania romana (a partir del 218 a.C.) sí está documentada, pero fue modesta y limitada a unas pocas comunidades, aunque fueron extendiéndose, creciendo en número y en riqueza (que llegó a ser muy superior a la media ya que se dedicaban al comercio, las finanzas y la usura, con prestamos a altísimos intereses). Esto, junto con la dificultad para asimilarse al resto de la población fueron algunos de los motivos por los que comenzaron a ser mal vistos entre amplios sectores de la sociedad romana.

Los cristianos, que aparecen a partir de finales del siglo II y comienzos del siglo III, eran considerados un movimiento dentro del judaísmo, aunque se distinguían por no estar dispuestos a asumir la divinidad imperial, motivo por el que había que perseguirlos y eliminarlos.

En el año 320 Constantino dejó de hacerlo, permitiendo la libertad de culto e influido por su madre Elena, convertida al cristianismo, se encargó de dictar una serie de normas que distinguirían a judíos de cristianos, favoreciendo a éstos.

Teodosio hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio romano en el 380 y se comenzaron a promulgar leyes antijudías.

En el 395 muere Teodosio y divide el Imperio entre sus hijos Arcadio (oriente) y Honorio (occidente)

lo que originaría su debilidad la cual fue aprovechada por una serie de pueblos bárbaros (todos aquellos que procediesen de más allá de las fronteras) que, empujados por el avance de los hunos, entraron en la Península hacia el 411, estableciéndose: Suevos en el norte, Vándalos en el sur y Alanos en el centro. A partir del 507 todos ellos serían barridos por los Visigodos (germanos también) que consiguieron unificarla estableciendo su capital en Toledo en el 568.

Período Visigótico o Visigodo:

Los visigodos, de religiones nordicas tradicionales, fueron convirtiéndose al cristianismo arriano a medida que se adentraban en el Imperio romano. El arrianismo es una creencia religiosa cristiana que no considera a Jesús formando una sola persona con Dios Padre, sino supeditado a Él; surgió en el Siglo IV en el Mediterráneo oriental (Siria, Turquía).

En el 586, el rey hispanovisigodo Recaredo abjuró del arrianismo e instauró la religión católica (Trinitaria: Padre, Hijo y Espíritu Santo son una misma persona) en todo el reino.

Conversión de Recaredo I. Muñoz Degrain

La legislación antijudía del Imperio Romano cristiano se mantuvo hasta que Sisebuto ordenó a todos los judíos de su reino que se convirtieran o salieran del país; era el año 613. Por eso, los judíos recibieron con los brazos abiertos a los musulmanes cuando éstos cruzaron el Estrecho de Gibraltar en el 711, colaborando con ellos en la batalla del Guadalete en la que fue derrotado y muerto el rey visigodo Don Rodrigo.

La batalla del Guadalete. Salvador Martínez Cubells

Período Musulmán:

Ante un territorio sin rey y con el ejército musulmán dispuesto a expandir su cultura y religión por medio de la Guerra Santa (Yihad) comenzó la invasión de los reinos cristiano-visigodos, consiguiendo ocupar la mayor parte de Hispania en menos de 10 años. Zaragoza resistió y fue destruida y quemada en parte, matando a los niños, crucificando a los varones y esclavizando a las mujeres, con el fin de dar un escarmiento y servir de aviso a otras ciudades para que se fueran rindiendo sin resistencia, por capitulación, cuyos capítulos, acuerdos o condiciones establecían que podían conservar la vida a cambio de tierras, bienes y sumisión.

La legislación antijudía desapareció, aunque no supuso la liberación del pueblo judío, como lo demuestra el caso del gran filósofo Maimónides, médico, rabino y teólogo cordobés que se vio obligado a convertirse al Islam y, pese a ello, a exiliarse a Egipto donde murió tras sufrir la persecución contra los conversos de los almohades, empeñados en la defensa de la pureza islámica.

Período de Restauración cristiana:

En el año 722 Don Pelayo comienza la “Restauración de los reinos cristiano-visigodos”, que a partir del Siglo XIX es conocida como Reconquista, con la victoria en la Batalla de Covadonga.

Batalla de Covadonga. Grabado
Matanza de judíos en Barcelona. Josep Segrelles

A finales del Siglo XIII y principios del Siglo XIV, Europa, sufrió una crisis económica, política y social de grandes proporciones, acompañada de la aparición de la Peste Negra. A los judíos, propietarios de grandes fortunas, se les acusó de ser sus propagadores y fueron expulsados de Inglaterra y Francia, y más tarde de Alemania y Suiza. Sus propiedades pasaron a poder de las coronas. La llegada masiva de judíos desde el otro lado de los Pirineos provocó la aparición, por toda la península, de numerosos episodios, contra ellos, de pillaje, Matanza de judíos en Barcelona. Josep Segrelles matanzas.

Los que lograron salvar la vida lo hicieron porque huyeron o porque aceptaron ser bautizados. En 1492 los que permanecieron fieles a su religión fueron expulsados de España.

Ese año de 1492 fue tomado, por Isabel la Católica, el Emirato de Granada, último estado musulmán. A partir de ese momento toda la península volvió a estar controlada por gobernanes cristianos y el año 1610 fueron expulsados los musulmanes no conversos.

Conclusión:

“Cuando distintas comunidades, con modos culturales distintos, toman contacto con otras se generan tensiones y disparidad de intereses, es decir conflictos, que tratarán de regularse mediante diversos mecanismos que pueden ir desde los enfrentamientos violentos a la imposición del poder”.

Artistas:

· Muñoz Degrain (Valencia,1840 – Málaga,1924): Pintor de temas históricos en sus comienzos siguiendo las estrictas normas academicistas encuentra, sin embargo, su campo de acción en el paisaje utilizando la figura humana como argumento de sus obras. Más adelante abandona la minuciosidad en la pincelada por una ejecución más libre y una paleta poco común en pos de contrastes innovadores en que predominan azules, grises y rosas. · Salvador Martínez Cubells (Valencia,1845-Madrid,1914) : Se dedicó al retrato y a la restauración de obras de arte, llegando a ser considerado como el mayor experto en pintura de la época. Destacó tanto en la restauración que creó una escuela de restauradores que tuvo vigencia hasta principios del siglo XX. Fue el encargado de trasladar a lienzo las 14 Pinturas negras de Francisco de Goya de las paredes de la Quinta del Sordo.

· Josep Segrelles (Albaida-Valencia,1885-ib.,1969): Pintor, cartelista e ilustrador. Su pintura se incluye dentro del simbolismo y del realismo, así como del art déco en su faceta como cartelista, siendo considerado como un artista avanzado a su época.

Nota: Resultaría abrumador citar a todos los autores cuyas ideas he utilizado aquí . Mi reconocimiento a todos ellos.

Artículos de interés

Nuestro derecho

Antonio Ares Camerino

Dr. Antonio Ares Camerino: “PVP (Precio de Venta al Público)”

comcadiz

Dr. Ortega Marlasca: “La impunidad compartida”

Manuel María Ortega Marlasca

Deja un comentario

css.php
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad